“Porque vivxs se lxs llevaron, vivxs lxs queremos”
-Consigna política contra la Desaparición Forzada
Texto y fotografías: Aranzazú de Santiago
Entre estambres, risas y lágrimas, el colectivo Buscadoras Guanajuato conmemoró hoy 26 de febrero su 3er año buscando justicia y memoria para sus desaparecidxs. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), Guanajuato ha acumulado 3 mil 170 personas en estado de desaparición, lo cual no es poco, sin embargo, el fenómeno continúa cargado de indiferencia social, sobre todo en Guanajuato, un estado poco politizado y en suma omiso, donde la violencia encarnizadamente trasmina cada rincón hasta habituarnos a la injusticia.
Sin embargo, existen grupos de búsqueda que resisten, de quienes el esfuerzo no es poco, ya que no solo trabajan por el acceso a una justicia judicial, sino que construyen colectividad y memoria para la no repetición. “Buscadoras Guanajuato” reivindica el derecho a la libertad y a la vida en cada puntada, en cada rostro que en la manta bordada queda plasmado.
Ellas, las buscadoras, en femenino porque valga decir que en su mayoría son mujeres, desde el dolor y con sus propios medios, han construido colectividades que dejan avergonzada a la justicia en México. Ellas bordan en sus mantas esperanza, dignidad y cuidado; el alimento favorito de ese familiar desaparecidx, su rostro, una frase, una fecha, cualquier cosa que humanice a esos cuerpos que han sido depositarios de la violencia del Estado, ya sea como detentador o como aquiescente.

Además de bordar, también la cocina es una actividad reivindicativa dentro del Colectivo. En su libro “Recetario para la memoria” se concentran no solo recetas, sino historias y fotografías que se acompañan de esos alimentos cargados de significado que traen, como el título lo dice, a la memoria a Jorge Omar Gómez Becerra, a Luz María García Sierra, a Pablo Núñez, a Alejandra y Cristina Meléndez, a Adán.
“A Adán le encantaban las quesadillas de flor de calabaza. Comerlas iba más allá del deleite del sabor delicado, casi imperceptible de la flor, combinado con esa amargura del epazote y lo crujiente de la masa dorada al comal. El sabor era sólo una parte del festín.” (Recetario para la Memoria, 2022)
Se borda y se cocina en nombre de lxs desaparecidxs, de aquellxs encontrados sin vida, y de quienes se presumen vivxs, porque siempre se busca vida, ese estado de vitalidad en la memoria que dignifica la ausencia y los reconoce como algo más que una víctima.

Reconocer la violencia que nos azota no significa asumirla como la única forma de vida, más bien debería trasmutar en una sociedad de cuidado, en la que todxs aquellxs que atraviesan el dolor de una ausencia, de la injusticia y el olvido no se sienten solxs. “Un mensaje, alguien que te lave los trastes puede significar mucho en los días de búsqueda” (Ornelas, E., 2022) porque una ausencia, es más que un cuerpo que no está, es la injusticia que se encarna en cada día que no vuelve a ser igual, es un llanto inagotable, que reclama cuidado y justicia.
Yo, que no bordo ni cocino muy bien, escribo esto con mucho respeto…
UNA MADRE A UN HIJO
(30 de agosto, día internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada)
“Mi guerra está pasando silenciosa”
Dice una silueta mientras busca
entre la tierra de sus uñas
y hasta debajo de las piedras más remotas y pequeñas.
Nuestra guerra
silenciosamente está pasando,
no hay cañones ni artillería
y aun así despierto
con el estallido de este cuerpo que se derrama en hiel
y se ahoga
en sentimientos
de injusticia.
Como si fuéramos hormigas
imagino ciudades debajo del mosaico,
entre la sierra y las carreteras,
con la esperanza de encontrar
rastros o señales,
gestos o uñas
un zapato, un dedo
y en él
la intimidad que resguarda un anillo.
Sucumbe la indiferencia
porque, ¡no les encontramos!
Y peleamos como un bastión de huesos
¡Hasta encontrarles!
Hasta extinguir las mordazas
que rompen nuestros labios secos.
Hasta prestar nuestras voces
a las gargantas mudas.
Mientras la edad avanza en mí,
paleo y busco,
excavo, levanto escombros,
desentierro la verdad
y con ella a una hija, un esposo, otra madre,
para no perderme también
en la memoria o lo que de ella queda,
para cortar de tajo el olvido:
la languideciente forma en que cocino un alimento
que no habrás de tomar.

Maldigo al estado,
mientras bebo
del mismo vaso que tú
el agua
convertida en santo grial:
copa que guarda la huella
de esa última vez
que estuviste
sentado
aquí
conmigo.
Aún te busco.
REFERENCIAS
Libro colaborativo, (2022). Recetario para la memoria. Guanajuato. https://www.recetarioparalamemoria.com
Ornelas, E., (2022). Acompañar las búsquedas de personas desaparecidas con escucha y bordado: Corriente alterna. https://corrientealterna.unam.mx/derechos-humanos/bordado-erendira-ornelas-desaparecidos/.