ENSAYOS Opinión Política

La tercera es la vencida: AMLO vs AMLO

Ilustración: Carlo Ornelas

En múltiples conferencias mañaneras en Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador propone adelantar la consulta de revocación de mandato de las elecciones intermedias para el año 2021, designio que al fin y al cabo de exacerbado va a tener lo mismo que de bueno. El “precepto” (tocado hasta el cansancio desde campañas soberbias) se plantea en una época que nada tiene que ver con su eterna batalla con los conservadores. El presidente expresa:

“[…] esto ayudaría mucho para que se aminorara el ansia, y que en este tiempo bajara pues el enojo, no el malestar social […]”

En estos momentos el país es parte de una crisis mundial, el tema del coronavirus tiene que sustentarse como prioridad finita, mas nuestro “activista moral” parece tener otras ideas en mente.

El pequeño tabasqueño empezó su politiquería a los 23 años, en 1976 brindó su apoyo a la versátil campaña del poeta Carlos Pellicer para senador de la república por el PRI. Al año siguiente, es elegido jefe en Tabasco para fungir de titular en el Instituto Indigenista del estado por 5 años; se dio a conocer entre la gente de Tabasco, mismos que lo rechazaron dos veces como gobernador.

Pasando ya por la cúpula del PRD en el año 2000, AMLO se convirtió en jefe de gobierno del entonces DF (ahora CDMX), mismo año en que su verdugo Vicente Fox llega a la presidencia. Intentó dos veces llegar al puesto máximo de México, con ideales de entrar en “su historia”, hasta que culminó su momento, el hablador empedernido (y lento) llegó a cabecilla.

Al inicio del sexenio se canceló la construcción del aeropuerto de Texcoco, luego de una transparentísima votación ciudadana perfectamente bien organizada (nótese el sarcasmo). Posteriormente, hubo desabasto de gasolina por el cierre de ductos de Pemex, el gobierno culpaba al huachicol, la derecha culpaba al gobierno, pero si a culpas nos vamos, no era más que el híbrido entre el crimen organizado, la corrupción en las filas de Pemex y la ineficacia de la reforma energética (indemne también en el mandato de López Obrador). Luego, el presidente inició un proceso de austeridad republicana, cortando los salarios de la alta burocracia mexicana; decisión que fue rebatida por el Poder Judicial, quienes temerosos a que el agua Perrier desapareciera de su canasta básica, metieron un amparo para no perder sus enormes sueldos. Hasta el 18 de noviembre del 2019, Función Pública reportó que durante el año habían sido eliminadas 8 mil 228 plazas de todos los niveles de mando y enlace en la Administración Publica Federal, y en conjunto con las medidas de austeridad, hubo un ahorro de casi 11 mil millones de pesos.

El 14 de octubre del 2019, el secretario de seguridad, Alfonso Durazo, dijo que el gobierno federal había logrado un “punto de inflexión” de tendencia a la baja en el número de homicidios, y un “quiebre” en la percepción de inseguridad que tenía la gente; sin embargo, apenas tres días después de la declaración, Culiacán vivió una jornada de balaceras, bloqueos y asesinatos, resultado de un intento de capturar a Ovidio Guzmán. Se logró el cometido, el hijo del Chapo estaba “aprehendido”, pero en un desbalance originado por la ineficacia del operativo, se optó por liberarlo. Más delante ocurrió el ataque a los Le Barón, caso que no ha sido resuelto por completo, y que forma parte de secuelas atribuidas a un problema enorme y al parecer, también críptico.

En el tema del PIB, López Obrador se empeñó en minimizar la información del Instituto de Estadística respecto al crecimiento y la contracción de la economía señalando que, aunque no existe crecimiento, las familias mexicanas tienen más “capacidad de compra”.

“Están cambiando los parámetros para medir si tenemos bienestar en México. Como tengo otros datos, puedo decirles que hay bienestar. Puede ser que no se tenga crecimiento, pero hay desarrollo y hay bienestar, que es bien distinto”, dijo en una de sus superfluas mañaneras.

Actualmente, en el confinamiento por la pandemia, las tarifas eléctricas para usuarios residenciales del mes de abril (2020) mostraron un incremento del 4% respecto al mismo mes del año pasado. De acuerdo con tarifas publicadas por la comisión Federal de Electricidad (CFE) para este mes, la tarifa para consumo básico en la zona central del país es de 0.837 pesos por kilowatt/hora, un 3.9 % más que la tarifa establecida en abril del año anterior, cuando fue de 0805. Existen a su vez faltas alarmantes ante las medidas de atención a pacientes con coronavirus, del mismo modo, equipo, instalaciones adecuadas y personal capacitado. Las personas en sus lagunas mentales atacan arbitrariamente a médicos, no atienden medidas de prevención, promueven la difusión de noticias falsas y hay algunos cuantos conspiranoicos que afirman (llegando al ridículo de): todo es una matrix inventada por el gobierno.

La población mexicana vive en un estado precario, hosco, lerdo, arbitrario, mezquino, desinformado, clasista, conformista, violento y senil; realmente se nota poco la intención de cambiar (solo un poco). La moral e inteligencia azteca últimamente ha tocado los suelos del infierno (o del cielo, todo depende de donde hayas metido o dejado meter el pito en vida).

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