CULTURA ENSAYOS

En México parece chiste, pero es política

Ilustración: David Ramírez

En los últimos 5 años México ha pasado de tener de presidente a un imitador de Cantinflas a un presidente que le dice a sus contrincantes “Ricky riquin canallin”, hace 100 años nos burlábamos de la opresión porque la comedia política comenzó a ser popular desde la época de Porfirio Díaz donde desde ese entonces la única lucha que hemos podido ganar es la de ridiculizar y señalar las fallas de aquellos que nos oprimen, aunque si es difícil de hacer, hacerla bien es cada vez más complejo.

Nuestros chistes dejaron de llevar al ridículo a las personas que tenemos el poder, porque solitos se encargan de volverse chistes andantes, que además se ofenden de nuestras críticas que buscamos llenar de humor. Les debería de quedar claro que nada se escapa al humor sarcástico del mexicano. Ni el evento más triste, traumático o penoso se escapa de, por lo menos, un inocente chistecito, nuestros gobernantes tampoco son la excepción, porque si alguien tiene cola que le pisen, se las vamos a pisar.

Ellos deberían de tomar en cuenta que en la actualidad es mucho más fácil y sencillo enterarnos de los errores que cometen, además tenemos todo el derecho de hacer chistes sobre ellos porque nuestro mágico poder de elegir a nuestros representantes los puso donde están. Resulta bastante difícil no reírnos de ellos si todos los días al entrar a las secciones de noticias en internet 3 de cada 5 notas mencionan actividades que hace 6 años veíamos en programas de comedia política, haciendo que cada día nos levantemos a la expectativa del tipo de comedia que vamos a consumir con la mañanera.

Vamos a ponerlo así: los libros de primaria sobre historia hablaban de tratados, actos patrióticos y diversos temas que nuestros presidentes hacían por “mejorar México” y en la siguiente impresión de libros vamos a tratar explicarles a los niños que nuestro tema más importante en 2020 fue la rifa de un avión, porque, eso hará más sencillo que entiendan que para ser presidente de México no deben de saber sobre geografía, o haber leído por lo menos 3 libros pero sí ofenderte cuando los ciudadanos del país que representas se ríen de esto para hacer un poco menos amargo el panorama.

Burlarse bien de los políticos es difícil, porque en México no estamos acostumbrados a verlos como otro ciudadano o como un gobernante, sino, como un “ser divino”, y si no se ofende él, se ofende su séquito, y reírse sobre un político además de ser un derecho, no quiere decir que estés en su contra, quiere decir que aquí entre chiste y chiste haces un señalamiento que funciona de crítica, porque es mejor así que estar señalando sus errores entre bomba y bomba como pasa con otros algunos de nuestros pueblos hermanos.

En México lo mejor que hemos tenido para ver las fallas de nuestros gobiernos han sido los comediantes, hay algunos que llegan a tener tanto poder como Cantinflas, que el gobierno tiene que llegar a un acuerdo con ellos, para que no sean tan directos con sus críticas, porque la gente los ve, los escucha, se ríe de ellos e incluso se cuestiona después de escuchar este tipo de chistes, porque debemos resaltar que algunos de los momentos más relevantes del periodismo en México ha sido gracias a comediantes, como lo fueron el encuentro del EZLN con el comediante “ponchito” o la primicia de brozo sobre un fraude del diputado René Bejarano donde por primera vez vimos en televisión nacional un confrontamiento a la corrupción en México.

Muchos comediantes dicen que en México ya no existe la comedia política, porque se ha censurado, se ha hecho creer que opinar incluso con humor está mal, y vivimos con miedo de ser escuchados. ¿Por qué nuestros presidentes se han preocupado tanto por la comedia que habla sobre ellos?

Tal vez, porque nos daríamos cuenta de que sus mandatos son show de stand-up o películas de aquellas que protagoniza Damián Alcázar, no gobiernos que buscan ejercer de buena forma la definición de política, porque según Aristóteles la política es la coordinación de muchas acciones, y por ello, en esta ultima hay que tener en cuenta la voluntad de los demás. La política gira en torno a las leyes e instituciones creadas para elaborarlas y administrarlas. Así que si consumimos más comedia política en México vamos a ver que lo que nos han ofrecido nuestros gobiernos no es política, si no, algo de entretenimiento de mala calidad.

Busquemos la sátira, hagamos chistes políticamente incorrectos y cuestionemos a quienes están en el poder para que cuando les soltemos una crítica no respondan como un presidente por ahí del 2003 que decía “¿y yo por qué?” y no nos quedemos sin contestar y les digamos, porque usted, no es mi comediante favorito, es otro político que no sabe de lo que habla, porque si para hacer política no debes saber de ella, para hacer comedia política debes de saber más sobre política que de comedia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: